martes, 7 de agosto de 2012

LIBROS & MÁS LIBROS.

Temblor.


Cuando el amor te hace templar en otoño, es mejor que el invierno no llegué nunca: las primeras nevadas pueden arrebatarte a quien más deseas.
Hace años Grace, estuvo a punto de morir devorada por una manada de lobos, inesperadamente, y sin explicación alguna, uno de esos lobos le salvo la vida.
Ahora cada invierno Grace, busca en el bosque a su lobo, y así en la distancias, se observan lobo y chica.
Y como cada invierno Grace no quiere que llegué la primavera.
Pero a cencido a un chico este otoño, Sam, todo en él se puede denominar como normal, a excepción de sus extraños ojos amarillos.

No me acordaba de como era tener calor.
El lobo se alejó y los demás se me acercaron aún mas, asfixiante.me pareció que algo aleteaba en mi pecho.
No había sol; no había luz. Me estaba muriendo. No recordaba el aspecto del cielo.
Pero no morí. Me perdí en un mar de frio, y después, al renacer me vi en un mundo cálido.
Recuerdo una cosa: sus ojos amarillos.
Creí que jamás volvería a verlos.

-Eres hermoso y triste –musite sin mirarlo-. Igual que tus ojos.

-Por favor, Sam, dime que eres el novio de mi hija.
A Sam se le pusieron los ojos como platos, y yo deje escapar un suspiro de alivio.
-Pues si, papá. Es mi novio.
-¡Estupendo! Empezaba a pensar que tirabas más hacia la otra acera.
-¡Papá!

Mire a Sam, le tome la mano, me puse de puntitas y le robe un beso.
-Ataque sorpresa.-

No como un lobo, ni como un hombre, sino como Sam. Solo Sam.



No hay comentarios:

Publicar un comentario